LOS NIÑ@S SON ARTISTAS

Volvemos al trabajo, ahora termina el trimestre, y parece que por fín este nuevo grupo de tres años, empieza a adquirir rutinas, trabajo, disciplina, etc….y por eso me permiten comenzar con el trabajo del blog, y aprovecho la cercanía de las vacaciones para dar unas pequeñas orientaciones  en cuanto al arte y el dibujo del niño o la niña a esta edad para que las tengamos en cuenta a partir de ahora.

En el cole se ha propuesto un concurso  de dibujo libre , y ningún niño libremente ha  dibujado, es decir, que no les han permitido hacer su propia obra de arte, ¿¿¿¿Por qué???? porque el dibujo que el pequeño realiza no es como el adulto espera, porque no encuentras el significado que hay que darle, pues voy a dar un aviso, si a un niño le dices que realice un dibujo, y cuando lo termina le dices que así no es, el próximo dibujo no querrá hacerlo, y empezará a decir, que lo hagas tú o que él no sabe hacer un león, un paraguas, y entonces comienzan los miedos a dibujar y la limitación de la creatividad….. ¿Quienes somos nosotros para valorar el arte de un niño? para decir si lo que ha dibujado está bien o no? PERMITAMOS QUE DIBUJE ATENDIENDO A LA EDAD EN LA QUE SE ENCUENTRA.

Tengamos en cuenta estas fases y entendamos que el dibujo de cada niño depende de su edad y su madurez, y no porque no sepa hacerlo.

FASE 1 Un niño de 2 o 3 años empieza su fase de dibujo con el garabateo, movimientos amplios de la mano y el brazo y contacto visual al experimentar con los colores y ver cómo se plasman en el papel,

Además son placenteros para ellos, se pueden hasta salir del papel, e incluso hacerlo en la pared, para ello el adulto debe enseñarle y guiarle para mostrar cómo pintar en un papel, y no en las paredes o en las mesas.

A esta edad el papel cuanto más amplio sea y más grande, mucho mejor!!!!!

garabatos

FASE 2 Una vez pasada esta etapa, controla más el movimiento de su brazo, empieza a controlar el movimiento del lapiz y su garabato. Va adquiriendo más forma pero aún no le dan un nombre, o no vemos como adultos lo que quieren representar.

blog-1-garabatos-controlados

FASE 3La siguiente fase, empieza a adquirir más sentido y además le dan un nombre al dibujo, los círculos pueden ser una cabeza olas  rayas  representan una casa, y si el adulto lo nombra de forma escrita, mucho mejor, porque con el tiempo sabremos qué es y de esta manera le damos al dibujo la importancia que merece.

garabato-con-nombre

FASE 4 Después de todo esto, podemos ver en el dibujo del niño figuras humanas y formas que tienen una representación gráfica que nos parece más lógica a nosotros y por ello la aceptamos mejor. Estaremos cerca de los 4 años.

.4ac3b1osyo2

Cualquiera de las imágenes anteriores serían posibles para un concurso de dibujo de un niño de tres años, de hecho el jurado tiene en cuenta la edad y lo considerará, pero lo que no va a aceptar es que el dibujo de un niño de tres años sea el siguiente.

dibujo-navidad

¿¿¿¿TE LO CREES ??????

Con todo esto quiero pediros que permitáis dibujar, que pintéis esta navidad, que recicléis papel pintándolo por todas las caras, que lo llenen de garabatos, que disfruten pintándolo, rayándolo, que lo colguéis en la nevera, que le pongáis un marco, y que siempre, siempre, le deis la importancia que se merecen, que se valore su esfuerzo, y que concursen dibujando libremente!!!!!!!

Estamos a tiempo de potenciar su creatividad, de dejarla libre y volar….porque aunque seas una persona pequeña puedes llegar a donde te plantees a través de la imaginación!!!!! y un niño puede expresarlo dibujando,mejor que hablando!!!!

Comparto el cuento “si tu fueras…” con vosotros, para que lo leáis cuando podáis e imaginéis con vuestro hijos como queráis!!!

9788484288305

 

 

Anuncios

2 comentarios en “LOS NIÑ@S SON ARTISTAS

  1. Carmen dijo:

    Es cierto que esperamos que los peques se manifiesten según nuestros criterios y nos cuesta no intervenir. Con tu permiso Gloria os cuento una historia muy sencilla pero muy ilustrativa. Besitos.

    El niño pequeño (Helen Buckelin)
    Había una vez un niño pequeño que comenzó a ir a la escuela.
    Una mañana la maestra dijo:
    – Hoy vamos a hacer un dibujo.
    – ¡Qué bien! – pensó el pequeño.
    Le gustaba dibujar y podía hacer de todo: vacas, trenes, pollos, tigres, leones, barcos. Sacó entonces su caja de lápices y empezó a dibujar, pero la maestra dijo:
    – ¡Esperad! Aún no he dicho lo que vamos a dibujar. Hoy vamos a dibujar flores.
    – ¡Qué bien! – pensó el niño.
    Le gustaba hacer flores y empezó a dibujar flores muy bellas con sus lápices violetas, naranjas y azules. Pero la maestra dijo:
    – ¡Esperad un momento, yo os enseñaré cómo! – y tomando una tiza, pintó una flor roja con un tallo verde. Ahora -dijo- podéis comenzar.
    El niño miró la flor que había hecho la maestra y la comparó con las que él había pintado. Le gustaban más las suyas, pero no lo dijo. Dio la vuelta a la hoja y dibujó una flor roja con un tallo verde, tal como la maestra indicó.
    Otro día la maestra dijo:
    – Hoy vamos a modelar con plastilina.
    – ¡Qué bien! – pensó el niño.
    Le gustaba la plastilina y podía hacer muchas cosas con ella: víboras, hombres de nieve, ratones, carros, camiones; y empezó a estirar y a amasar su bola de plastilina. Pero la maestra dijo:
    – ¡Esperad, aún no es tiempo de comenzar! Ahora -dijo- vamos a hacer un plato.
    – ¡Qué bien! – pensó el pequeño.
    Le gustaba modelar platos y comenzó a hacerlos de todas formas y tamaños. Entonces la maestra dijo:
    – ¡Esperad, yo os enseñaré cómo! – y les mostró cómo hacer un plato hondo- Ahora ya podéis empezar.
    El niño miró el plato que había modelado la maestra y luego los que él había modelado. Le gustaban más los suyos, pero no lo dijo. Sólo modeló otra vez la plastilina e hizo un plato hondo, como la maestra indicara.
    Muy pronto, el pequeño aprendió a esperar que le dijeran qué y cómo debía trabajar y a hacer cosas iguales a la maestra, sin usar su imaginación. No volvió a hacer nada él sólo.
    Pasó el tiempo y sucedió que el niño y su familia se mudaron a otra ciudad, donde el pequeño tuvo que ir a otra escuela. El primer día de clase la maestra dijo:
    – Hoy vamos a hacer un dibujo.
    – ¡Qué bien! – pensó el pequeño, y esperó a que la maestra dijera lo que había que hacer; pero ella no dijo nada, sólo caminaba por el aula mirando lo que hacían los niños. Cuando llegó a su lado, le dijo: – ¿No quieres hacer un dibujo?
    – Sí -contestó el pequeño-, pero ¿qué hay que hacer?
    – Puedes hacer lo que tú quieras – dijo la maestra.
    – ¿Con cualquier color?
    – ¡Con cualquier color! – respondió la maestra-. Si todos hicieran el mismo dibujo y usaran los mismos colores ¿cómo sabría yo lo que hizo cada cual?
    El niñ@ no contestó nada y, bajando la cabeza, dibujó una flor con un tallo verde.

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s